Gorriti

La madrugada del último sábado 7 julio, Gustavo Gorriti, al frente de su equipo de IDL-Reporteros, logró que la historia contemporánea de nuestro país empezara a cambiar, ahí se inició el llamado Caso Lava Juez; fueron 40 reportajes que revelaron una red de corrupción y tráfico de influencias en el Poder Judicial y Consejo Nacional de la Magistratura que incluyó a abogados, empresarios, políticos, fiscales y jueces.

Seis meses después siguen sus secuelas: renunció el presidente del Poder Judicial y el Fiscal de la Nación salió chamuscado; el presidente de la Corte Superior del Callao detenido; un vocal supremo esperando su extradición en España; importantes empresarios están con prisión preventiva y se evidenciaron vínculos de los partidos políticos con estas mafias.

Pero, sin discusión, la consecuencia más importante resulta despertar la indignación ciudadana de todo el país, dispuesta a expresar su rechazo en cualquier escenario y circunstancia, con protestas en las calles contra las distintas formas de corrupción y vigilando atentamente.

Por eso fue premiado la noche del viernes por el Colegio de Periodistas del Perú y por el Colegio de Periodistas de Lima con el premio RESISTENCIA Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN 2018. No reconocer su aporte ni su importante trabajo en el año que pasó es una mezquindad.